domingo, 24 de abril de 2016

LA IMPORTANCIA DE LOS SENTIMIENTOS Y LAS EMOCIONES: continuación.

 
 
LA IMPORTANCIA DE LOS SENTIMIENTOS Y LAS EMOCIONES (continuación)
 
En la entrega anterior comentábamos que a nivel de pensamiento las emociones irán acompañadas de ciertas imágenes o pensamientos y que los mismos estarían relacionados con la emoción que estuviésemos sintiendo en ese momento. Ejemplo: estoy asustado, mis pensamientos estarán relacionados con el miedo; o si es el caso de que estoy riéndome los pensamientos que me vendrán serán divertidos.
Es decir: las emociones negativas tienden a conectar con recuerdos negativos, por ejemplo: si estoy enfadado con alguien porque me ha hecho una faena, tenderé a recordar situaciones desagradables ocurridas con esa persona, o situaciones negativas en las cuales me he enfadado, estoy alimentando mi rabia con lo cual el resultado será que crearé yo mismo un estado de ánimo iracundo. 
Y ocurre lo mismo con  las positivas, que  tienden a asociarse con otros recuerdos positivos, por ejemplo si estoy contento, recordé situaciones divertidas y alegres, consiguiendo un estado anímico alegre.
 
                                                               



1º recuerdo de enfado
1ª emoción de enfado




2º recuerdo de rabia
 
 







Resultado final: ira


Como podemos observar en los emoticons, el resultado de traer recuerdos de situaciones en las cuales nos hemos enojado, no sólo tiene un efecto cuantitativo sino también cualitativo, es decir traemos a la memoria más recuerdos de enfado y a su vez va aumentando la intensidad del mismo, pasamos al enojo, luego, la rabia y por último la ira. Con lo cual, podemos llegar a la siguiente conclusión: cuando estamos sintiendo emociones de carácter negativo, no nos conviene alimentarlas porque no conseguiremos resolver el factor que las ha causado, simplemente nos vamos a sentir peor. Aunque en este punto hay que hacer una aclaración: es muy difícil el no dejar de alimentar a una determinada emoción negativa cuando la estamos sintiendo porque aquí está actuando de lleno nuestra fisiología, y al calor de la emoción parece ser que nuestra meta es expresarla ya que la estamos vivenciando y no nos queremos apartar de eso. Además, no es que lo hagamos de una forma voluntaria, es un mecanismo inconsciente, no nos damos cuenta de ello, al menos en un primer momento. Pero es justamente después de ese primer momento, en el que sí somos conscientes de lo que ocurre y es precisamente ahí cuando tenemos que observarnos para poder detener un proceso que sus consecuencias no nos gustrarán, ni tampoco nos favorecerán. Recordemos, que en el ejemplo que estamos tratando, sobre el enojo, el hecho de respirar profunda y lentamente, hace trabajar a nuestro organismo de una forma más funcional y adaptativa, llevando aire más puro a todo nuestro organismo, "ventilando" en cierta manera algo que está muy cargado. La respiración profunda y lenta funciona  como si contásemos hasta diez, no vamos a dejar repentinamente de sentir la emoción, pero sí conseguiremos que no nos desborde.

Edison Meneses Torre
Atención psicológica a adolescentes y adultos. 
Hasta la próxima!

viernes, 22 de abril de 2016



LA IMPORTANCIA DE LAS EMOCIONES Y LOS SENTIMIENTOS

Comenzamos respondiendo a una pregunta formulada por una lectora del blog:
Lectora: ¿por qué es necesario saber la diferencia entre las emociones y los sentimientos?
Respuesta: no es que sea necesario saber qué diferencia hay entre los mismos, simplemente si se quiere estar informado y conocer algo de una forma más precisa, es conveniente saber que los sentimientos y las emociones son cosas similares pero con diferencias. El lenguaje es muy rico y cumple una función nominativa y discriminativa, que conlleva una precisión más específica de las cosas. Así como una persona no tiene la necesidad de saber cuántas formas de Derecho existen, o cuántos modelos económicos hay a nivel mundial; simplemente si uno está al corriente de esas matizaciones puede conocer mejor un determinado elemento y saber cómo puede funcionar, el hecho de poder discriminar entre diversas cosas que aparentemente se presentan de forma similar, nos abre un panorama más rico y diverso. 
De forma coloquial se habla del sentimiento y de la emoción como si fueran la misma cosa, tal vez obedezca esto a la forma en cómo sentimos dichos fenómenos. En el diario vivir tendemos a generalizar cosas que son semejantes, tanto en su forma, como en su manifestación o en sus características. No obstante, en muchos ámbitos de la vida siempre hay una disciplina que aclara y especifica ciertas cuestiones, como puede ser el caso de la Economía, la Biología, o la Psicología.  Precisamente esta última es una  ciencia que estudia el comportamiento humano y sus manifestaciones, examinando en profundidad y diferenciando  determinados fenómenos. Para ello, se  sirve de una rigurosa metodología teórico-práctica, que se apoya en investigaciones sistemáticas, llegando posteriormente a poder emitir determinadas conclusiones constatando esas diferencias y particularidades.  Aunque   tanto el sentimiento como la emoción son experimentados por la persona de una forma similar, difieren en cuanto a sus parámetros: intensidad, frecuencia, forma de vivenciarlos - en cómo los experimentamos y en cómo se reflejan en nuestro cuerpo-, y en el grado de conciencia que se tiene de ambos.

Las emociones dan color a nuestra vida, sería muy aburrido y muy caótico este mundo si no contásemos con la presencia de las emociones. Si nos ponemos a pensar, por ejemplo: si no existiera el miedo sería todo un caos, porque nos volveríamos totalmente intrépidos pero viviendo de una forma muy peligrosa, en la que nuestra integridad física y psicológica se vería muy resentida; y además pereceríamos muy prontamente. Podemos ilustrarlo de la siguiente manera: si voy por la selva y no tengo miedo, voy a ir muy tranquilamente, de pronto veo una manada de leones y no siento nada, tampoco hago nada, debido a mi actitud me convertiré en el almuerzo de dicha manada. Pero si siento miedo, el miedo me dice que esta situación es amenazante, y me prepara para correr o usar mi ingenio de alguna manera para poder escapar del peligro; con lo cual debo agradecer a esta emoción el haberme salvado de ser el alimento de una manada hambrienta.
 
si no tengo miedo:
 
el resultado: el hueso será lo que ha quedado de mí

 
De esta manera, vemos que las emociones son como una especie de programas, que funcionan automáticamente y se sienten en nuestro cuerpo, tanto a nivel externo, como ser en las posturas y expresiones faciales, e internamente con cambios en los órganos y en su funcionamiento. Pero la emoción, no es un proceso que sólo interviene el cuerpo, sino también nuestra mente, porque las emociones se acompañan de formas de pensamiento. Y la participación del cerebro se da en  distintos niveles: a nivel fisiológico: el cerebro al procesar la imagen como pueden ser la de los leones (estímulo peligroso o amenazante), se activan una serie de regiones, como puede ser la amígdala, que hará que se produzca la emoción de miedo que se traduce en los siguientes procesos: las glándulas segregan sustancias químicas en el cerebro y en el cuerpo, que irán desencandenando sensaciones a nivel visceral (se encoge el estómago, el corazón va muy acelerado, etc.). Y además tengo sensaciones que se reflejan  en mi rostro (me pongo pálido, mis cejas se encorvan hacia abajo). Las sustancias químicas segregadas, a su vez, provocan que realicemos determinadas acciones, que conformarían lo que es el nivel comportatmental: como ser la acción de salir corriendo, o quedarse totalmente paralizado. Y por último a nivel de pensamiento: las emociones van acompañadas de determinado tipo de pensamientos o en ocasiones de imágenes, que dependerán del tipo de emoción que estemos sintiendo en ese momento.
 

Edison Meneses Torre
Atención psicológica a adolescentes y adultos. 
Hasta la próxima!


domingo, 3 de abril de 2016

EL MUNDO EMOCIONAL


EL MUNDO EMOCIONAL

Continuando con este interesante mundo emocional, hay una definición que ilustra, tanto las características que tienen las emociones, como las que tienen los sentimientos, la misma pertenece a Antonio Damasio.

Antonio Damasio, es un famoso médico y neurólogo portugués, figura clave en el ámbito de las Neurociencias, tiene como interés prioritario de estudio las bases neurológicas de la mente, especialmente en lo que se refiere a sistemas neuronales, que dan base a la memoria, el lenguaje y las emociones.
Nos brinda esta explicación de las emociones y una definción de los sentimientos:
 
Cuando experimentas una emoción, por ejemplo la emoción de miedo, hay un estímulo (persona, situación o cosa) que tiene la capacidad de desencadenar una reacción automática. Y esta reacción, por supuesto, empieza en el cerebro, pero luego pasa a reflejarse en el cuerpo. Y entonces tenemos la posibilidad de conectar esa reacción concreta con varias ideas que se relacionan con esas reacciones y con el elemento que ha causado la reacción. Cuando percibimos todo eso es cuando tenemos un sentimiento.

En esta definición vemos lo complejo que es el funcionamiento emocional, que mediante un sentido como es la vista, vemos algo que es enviado inmediatamente al cerebro y éste hace que nuestro organismo responda inmediatamente, en este caso aceleración del pulso, contracción muscular, etc., y estas reacciones se dan en milésimas de segundos.

Para poder entender mejor todo esto, vamos a dar unas definiciones que nos van ayudar a clarificar el proceso del entramado emocional:

SENSACIONES: Impresión que las cosas producen en la mente por medio de los órganos de los sentidos (vista, oído; tacto; : ejemplo: sensación de frío, de calor.





 
Existen sensaciones visuales, olfativas, auditivas, gustativas y táctiles, cinestésicas (sentido o sensación muscular por el cual se percibe el movimiento muscular, peso, posición de nuestros miembros); son sensaciones corporales que tienen que ver con los sentidos, es decir, cómo nos estimula o qué nos produce por ejemplo la visión de una persona guapa, un bonito perfume, un sabor agrio, etc. La sensación, es la percepción de un cambio, o un desequilibrio; un ejemplo muy simple sería: cuando en la calle hace frío y entramos a un sitio con calefacción, notamos ese cambio y lo agradecemos. Es algo corporal que está íntimamente relacionado con lo emocional.

Percepción: recepción en los centros nerviosos de una impresión de los sentidos; proceso mediante el cual se toma conciencia del mundo exterior.
La percepción es la manera como el cerebro organiza las sensaciones para darles sentido; es un fenómeno que resulta de interpretar la información producida por los sentidos.
La percepción es aquello que nuestros sentidos captan del exterior, sumado a la significación que le damos a la información que hemos recibido.
Decimos que hay diversos tipos de percepción, según con que órganos de los sentidos la realicemos: oído- percepción auditiva, vista-percepción visual, tacto- percepción tactil, olfato-percepción olfativa,
gusto-percepción gustativa. Pero además los tipos de percepción de los sentidos se extienden a muchas otras, como ser las percepciones: espacial, térmica, del equilibrio, cenestesia (de los órganos internos), kinestésica (movimientos de los músculos), etc.

Continuamos en la próxima entrega.

Edison Meneses Torre
Atención psicológica adolescentes y adultos.